Los Toros de Guisando

Los Toros de Guisando rezuman historia. En pocos lugares de la provincia se hace tan patente en tan poco espacio la importancia que Ávila ha tenido en el devenir de nuestro país.

Sólo por eso, los Toros de Guisando (que no están en Guisando, sino en el término municipal de El Tiemblo, ya os lo adelantamos) merecen una visita.

toros de guisando

Los toros de Guisando impresionan, en primer lugar, por su tamaño.

Estas cuatro inmensas moles de granito de origen prerromano son las dueñas y señoras de la conocida como Venta Juradera. Porque fue aquí, en la venta que se levantaba en el cerro del mismo nombre, donde en el año 1468 se firmó el Tratado o la Jura de los Toros de Guisando, por el que Isabel fue nombrada por su medio hermano Enrique IV Princesa de Asturias y heredera de la Corona de Castilla.

Ahí es nada, ¿verdad? El lugar es, pues, un sitio ideal para impartir una entretenida lección de historia a nuestros niños: de la época prerromana al siglo XV sin salir de un paraje que, además, es precioso.

Pero vayamos por partes, porque, como veis, hay mucha tela que cortar.

LOS TOROS DE GUISANDO

Podemos hablar en primer lugar de los toros en sí: cuatro esculturas zoomorfas que causan, de entrada, una fuerte impresión. Por su tamaño (rondan los dos metros de largo por el metro y medio de alto) y por la precisión de sus formas.

Cuentan que resulta difícil datar con exactitud su fecha de creación. Cierto es que este tipo de esculturas fueron una representación simbólica propia de los vetones, pueblo prerromano asentado en las provincias de Ávila, Salamanca, Cáceres y Toledo. De ser así, las esculturas estarían realizadas entre los siglos IV y III antes de Cristo.

toros de Guisando

La visita permite acercarse a las esculturas.

Pero tras la conquista romana de esta zona, en el siglo II antes de Cristo, este tipo de esculturas siguieron tallándose. Al menos así se hizo hasta el siglo II.

En cualquier caso, lo que cuentan algunas teorías es que estos cuatro magníficos toros no parece que estuvieran ligados a un castro vetón. Sino a una ruta de comunicación de la época romana. Debían estar, además, cerca de su actual ubicación. Y su misión, al igual que si hubieran estado a las puertas de uno de esos castros, debía ser proteger el ganado que por allí circulaba.

EL CAMINO Y LA VENTA

Esa misma ruta se convirtió en cañada real en la Edad Media. Cuentan el librito que se entrega con la entrada, así como los paneles explicativos que rodean los Toros de Guisando, que fue Alfonso X ‘El Sabio’ el que otorgó tal privilegio a ese camino. Así, transitarían por el mismo en trashumancia las ovejas merinas, cuya lana era muy valorada en toda Europa.

toros de Guisando

Encontraréis paneles explicativos junto al conjunto escultórico.

Y si había un camino, tenía que haber ventas, ¿verdad? Las ventas eran los ‘hoteles’ de carretera de la época’. Y la venta de los Toros de Guisando, de la que quedan sólo los cimientos, tendría un papel fundamental en la Historia de España.

Esa venta, por cierto, se construyó enfrente de otra joya del patrimonio abulense: el monasterio de San Jerónimo de Guisando.

LA VENTA JURADERA

La venta de los Toros de Guisando, hoy también conocida como venta juradera, fue el lugar elegido para la firma de un pacto trascendental. Tan importante, que sirvió para sentar los cimientos de lo que hoy conocemos como España.

Todo ocurrió el 19 de septiembre de 1468. Hasta esa venta se desplazó el rey de Castilla, Enrique IV y su hermanastra, la hasta entonces princesa Isabel. Ellos y sus séquitos. Imaginaos el despliegue de fuerzas militares que se tuvieron que congregar en la venta, elegida para tal ocasión por su estratégica posición geográfica para ambos bandos.

Mediante la firma del tratado (o jura o concordia), Enrique nombraba heredera a Isabel y no a su sobrina Juana, ‘La Beltraneja’. Isabel se convertiría años más tarde en la esposa del rey Fernando de Aragón, Y juntos se convirtieron en los Reyes Católicos.

toros de Guisando

Una inscripción a la entrada recuerda lo acontecido en la venta en 1468.

A día de hoy, cada segundo fin de semana de septiembre, los vecinos de El Tiemblo recrean este episodio histórico. Es un acto impresionante que si tenéis oportunidad debéis conocer.

MAS SOBRE LOS TOROS DE GUISANDO

De aquel histórico acontecimiento fueron testigos mudos los cuatro toros.

Como os decíamos antes son imponentes. A nosotros nos llamó mucho la atención la cantidad de detalles con la que fueron tallados y que aún se conservan: las pezuñas, los pliegues de la piel, el trasero, las patas, el rabo…

El Tiemblo

Los toros conservan muchos de los detalles con los que fueron tallados.

Y a las niñas les llamó mucho la atención también la inscripción que se aprecia perfectamente en uno de ellos. Se trata de una inscripción latina que nos descubre que fue Longino el que encargó hacer el monumento para su padre, Prisco, de los Calaéticos. Alucinante, ¿verdad?

El Tiemblo

El primero de los toros conserva la inscripción latina.

DATOS PRÁCTICOS

La entrada a los Toros de Guisando tiene un precio de dos euros. Los niños menores de 14 años entran gratis.

Con esa entrada os facilitarán un librito de ocho páginas que resume las ideas principales del monumento. Tenéis, además, la posibilidad  de alquilar una audioguía, por un euro.

toros de Guisando

Los cuatro toros, vistos de frente

El recinto abre sus puertas los viernes, sábados y domingos, así como los días festivos (excepto el 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 de enero), además de los tres primeros miércoles de cada mes. Esos tres días, así como el primer viernes de cada mes, la entrada es gratuita.

HORARIO DE LOS TOROS DE GUISANDO

En verano, los Toros de Guisando abren de 10,00 a 14,00 horas y de 15,00 a 21,00 horas. Y en invierno, el horario de mañana es idéntico pero el de tarde se reduce hasta las 18,00 horas.

Tened en cuenta que por horario de verano se extiende desde el 15 de Abril hasta el 15 de Octubre y el de invierno, discurre entre el 16 de Octubre y el 14 de Abril.

planes con niños

Seguro que os llevaréis fotos muy chulas a casa.

Por cierto, tomad nota de que las instalaciones no tienen aseos u otro tipo de servicios. Sólo la taquilla de acceso en la que, eso sí, os atenderán estupendamente.

CÓMO LLEGAR

No resulta nada complicado llegar a los Toros de Guisando y además el paraje está muy bien señalizado.

Nosotros tardamos desde Ávila 45 minutos (la distancia es de 52 kilómetros). Cogimos la N-403 y justo antes de llegar al límite con la provincia de Madrid nos desviamos a la AV-904, donde en el kilómetro 1,600 se encuentra el monumento perfectamente indicado.

Si vais desde Madrid deberéis tomar la M-501, o carretera de los pantanos, en dirección Plasencia hasta la AV-904.

El Tiemblo

El conjunto monumental se encuentra en un entorno precioso.

VISITAS POR LOS ALREDEDORES

Por cierto que cerca de los Toros de Guisando tenéis lugares preciosos para visitar.

Nosotros os recomendamos, por ejemplo, el castañar de El Tiemblo, una maravilla en cualquier época del año. Pero también toda la zona del Valle de Iruelas o incluso el castañar de Casillas, si os dirigís al valle del Tiétar.

Y si queréis seguir en plan ‘históricos’, aunque en este caso se trate de la Historia reciente de España, os proponemos visitar el Museo de Adolfo Suárez y la Transición, en Cebreros.

tiemblo

En esta imagen también se aprecia la inscripción latina.

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