La garganta de Valdeascas

La garganta de Valdeascas es uno de esos rincones de la provincia de Ávila que te dejan con la boca abierta.

valdeascas

Roca y agua se dan la mano en la garganta de Valdeascas.

Ubicada en el término municipal de Navarredonda de Gredos (otro pueblo que os recomendamos visitar encarecidamente) la garganta de Valdeascas o del Jabalí bien merece una visita en cualquier época del año. Se trata de una ruta espectacular, protagonizada por el agua que cae formando cascadas e increíbles pozas y que además es ideal para recorrer con los niños.

garganta de Valdeascas

Un detalle del paseo.

Nosotros la hemos recorrido a finales de febrero en un día más primaveral que de invierno. Y creednos cuando os decimos que ya estamos planificando una visita en verano. Tiene que ser una auténtica maravilla pegarse un baño en alguna de las pozas que se van formando en la garganta a medida que baja el río.

UN CAMINO EN ASCENSIÓN

La ruta de la garganta de Valdeascas es una ascensión continua. Desde el momento en que dejas el coche aparcado frente al Campamento de Valdeascas.

Pero no os asustéis. No es una subida muy pronunciada. Aunque sí algo rocosa. Nada que deba preocuparos en exceso porque esto, lejos de ser un problema, es todo un aliciente en el paseo. Sobre todo para los peques.

LA GARGANTA DE VALDEASCAS

La primera parte del recorrido es la más sencilla. Después de caminar unos metros bajo un pinar, comienza la subida en sí. En todo momento tendréis el río a vuestra izquierda. En esta parte de la garganta de Valdeascas ese río va algo más calmado, y se ‘enfurece’ a medida que se asciende.

garganta de Valdeascas

Sólo la primera parte del recorrido discurre a la sombra.

Ya os avisamos que no os vais a encontrar muchas sombras (por no decir ninguna). Así que id preparados para el sol con gorra y crema, sobre todo si es que vais en verano.

Os refrescará eso sí, seguro, el sonido del agua cayendo: una constante en todo el camino.

agua

El agua cayendo es la ‘banda sonora’ de casi todo el camino.

A nosotros nos sorprendió muchísimo la fuerza con la que cae el agua, que en algunos puntos forma preciosas cascadas. Y que, en otros, ha creado las increíbles piscinas naturales de las que os hablábamos antes.

UN CAMINO MARCADO

Lo cierto es que resulta sencillo seguir el camino, aunque éste en realidad no existe como tal. Son los mojones dejados cada pocos metros sobre las piedras los que te indican la dirección que debe seguir.

garganta de Valdeascas

El camino está marcado con hitos de piedras.

Y si en algún momento os despistáis, tan sólo tenéis que regresar a las inmediaciones cauce del río para seguir el camino.

GRANDES PLAYAS DE GRANITO

Las cascadas y pozas, ya de por sí preciosas, están rodeadas por unas espectaculares ‘playas de granito’ ideales para el descanso.

garganta de Valdeascas

Mantita de picnic y vistas privilegiadas. ¿Se puede pedir algo más?

Eso sí, en cualquier época del año acordaos de llevar el calzado adecuado: buenas botas para la ascensión y zapatillas para el río si es que vais a ser valientes y bañaros en las gélidas aguas de Gredos, ja,ja.

¡SEGUID SUBIENDO!

¡Ah! Y nos atrevemos a daros otro consejo. La garganta de Valdeascas es tan bonita desde el mismo momento en que se comienza a caminar que existe el riesgo de terminar el paseo antes de tiempo. Pero vosotros, aunque alucinéis con la primera poza o con las primeras cascadas… ¡seguid subiendo! Os aseguramos que alargar un poquito más el recorrido tiene premio gordo.

garganta de Valdeascas

En la subida encontraréis rincones tan bonitos como éste.

Y AHORA TOCA BAJAR

Eso sí, una vez concluida la ascensión toca regresar abajo.

Hacedlo con calma y disfrutando de nuevo de las vistas. Al bajar, además, se disfruta el paisaje desde otra perspectiva, al llevar el agua siempre a la derecha.

garganta de Valdeascas

La perspectiva cambia totalmente en la bajada.

LLEGAR A LA GARGANTA DE VALDEASCAS

Llegar a la garganta de Valdeascas es muy sencillo. Debéis tomar la carretera que sale de Navarredonda de Gredos a la altura de la gasolinera.

Continuando el camino encontraréis el Camping Navagredos, donde deberéis coger la carretera que sale a la izquierda. Después, a unos 140 metros giraréis a la derecha. Allí, por cierto, tenéis una zona arbolada con merendero, por si no os habéis tomado el almuerzo en la excursión y queréis hacerlo allí.

garganta de Valdeascas

Esta foto está tomada al comienzo del recorrido.

El camino concluye frente al Campamento de Valdeascas, donde hay una pequeña zona de aparcamiento.

campamento

El aparcamiento está frente al campamento.

EXCURSIONES CERCA

No podemos despedirnos sin recordaros que en esta zona de Ávila contáis con infinidad de excursiones para hacer. Gredos es infinito y a sólo unos minutos de la garganta de Valdeascas y en el entorno de Navarredonda nos ofrece rincones tan bonitos como el Pinar de Navarredonda y la Senda de la Peña Histórica, que a nosotros nos encantó.

Pero también podéis acercaros a Hoyos del Espino (está a sólo unos kilómetros de Navarredonda) y disfrutar de un paseo a caballo o de un buen rato en un genial parque de cuerdas.

Por supuesto podéis acercaros a la zona del Puente del Duque. Sobre todo en verano: es otro lugar ideal para refrescarse (hay río y piscina natural, todo un lujo).

flor

Nos encantan esas florecillas invernales.

Ya nos contaréis qué os ha parecido el paseo. Y recordad que podéis consultar todas nuestras salidas en la sección de excursiones de nuestra web.

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