Rumbo a la Navidad con Susana Palacios

Hay trenes que llevan pasajeros de un lugar a otro.

Y hay trenes que llevan a la infancia directamente hacia los recuerdos.

Este año, en Ávila, hay uno preparado para partir.

Se llama Ávila Express y su destino es la Navidad.

Todavía no aparece en ningún panel de estaciones ni necesita consultar horarios. Su recorrido tampoco figura en los mapas. Pero el vagón ya está preparado: sus clásicos asientos, una antigua lámpara, maletas que parecen llevar años esperando un nuevo viaje y grandes ventanillas tras las que cualquier niño puede soñar.

Porque los pasajeros de este tren no son viajeros cualquiera.

Son niños.

Pequeños pasajeros que subirán al Ávila Express para vivir una aventura: preparar su viaje, descubrir las maletas, mirar por las ventanillas, jugar, imaginar qué habrá al otro lado de la ventana y dejarse llevar por la magia de la Navidad.

Y mientras ellos juegan a viajar, sus padres estarán haciendo otro viaje.

Uno muy diferente a la vez que mágico.

El que va desde aquel primer año en que sus hijos descubrieron la Navidad hasta hoy.

Porque hay algo que ocurre cada diciembre y que los padres conocen bien: los niños crecen.

La ropa se queda pequeña, cambian sus gustos, dejan atrás algunas ilusiones y aparecen otras nuevas. Y, casi sin darnos cuenta, aquellas Navidades que parecían repetirse para siempre empiezan a convertirse en recuerdos.

Por eso Ávila Express nace con una doble mirada.

Para los niños, es un tren.

Es una aventura.

Es jugar a ser pasajeros.

Es imaginar.

Para sus padres, es una manera de detener durante un instante algo que no se puede detener: el paso del tiempo.

La idea es de Susana Palacios Fotografía, que este año ha querido convertir sus tradicionales sesiones navideñas en algo más que un escenario para hacerse fotografías.

Ha creado una historia.

Un viaje en el que cada familia tendrá su propio billete y cada niño podrá convertirse, por un rato, en protagonista de una pequeña aventura navideña.

Porque quizá dentro de unos años nadie recuerde exactamente qué regalo recibió aquella Navidad.

Pero sí podrán mirar una fotografía y recordar cómo era su hijo entonces.

Sus manos pequeñas.

Su manera de mirar por la ventanilla.

La ilusión con la que preparaba una maleta.

La expresión de quien todavía cree que cualquier viaje extraordinario puede comenzar con un simple: “Chu, chu…”.

Y quizá esa sea la verdadera razón por la que merece la pena subir a este tren.

No para viajar lejos. Sino para guardar un momento antes de que pase.

Ávila Express


El viaje comienza en Ávila.

¿Subimos al tren?

Si quieres que tus pequeños pasajeros formen parte de este viaje, ya puedes consultar toda la información y reservar su billete para Ávila Express rumbo a la Navidad 2026.

Consulta las fechas, descubre las propuestas para capturar este momento y reserva tu sesión de Navidad.

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El viaje acaba de comenzar.

Sigue a Susana Palacios en Instagram para descubrir nuevas fotografías, detalles del escenario y todo lo que ocurra a bordo del Ávila Express.

@susanapalaciosfotografia

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